6 Perlas de Mallorca que no puedes dejar de ver

Mallorca no es una isla cualquiera, una de esa en las que todo es plano, solo hay playa, mar, agua, y daiquiris. Mallorca acaba de ser nombrada como la mejor isla de España, la segunda mejor de Europa y la sexta del mundo, según los premios ‘Travellers Choice’ de Tripadvisor. Estas son las seis perlas de Mallorca para este verano.

Perlas de Mallorca

1.- Sóller

sallor

Este pueblecito está situado en la cara noroeste de la isla de Mallorca y, si quieres comer un buen helado artesano, este, desde luego, es el lugar adonde debes de ir.

Además, Sóller cuenta con un tranvía centenario que, al más puro estilo San Francisco, pero sin tantas cuestas, te trasladará desde la capital de la isla, Palma, hasta Sóller. En total, unos 27 kilómetros para ir disfrutando de un tren histórico y unos paisajes que te dejarán con la boca abierta.

Una vez en Sóller, no puedes dejar de visitar su puerto marítimo con una forma casi redonda y que incluye dos playas espectaculares. Un poco más arriba, desde el Mirador de Santa Catalina, podrás apreciar la belleza completa de este lugar de Mallorca. ¡Ah! No te pierdas la Iglesia de San Bertomeu, que combina estructura barroca con fachada modernista.

2.- Platja de Llucalcari

llucalcari

Apenas a 8 kilómetros de Sóller se encuentra la Platja de Llucalcari. Aunque no tenga la calificación de ser una playa nudista, el recogimiento que ofrecen las piedras que la rodean, hace que sea un lugar donde realmente se practica.

No obstante, lo más peculiar de este lugar es la fuente de agua dulce que hay al lado de una higuera. Sus aguas van a caer a la tierra, por lo que se forma un barro que es muy utilizado por los visitantes de Llucalcari para esparcírselo por el cuerpo o darse baños de barro reparadores para la piel del cuerpo.

3.- Valldemossa

Valldemosa

Esta pequeña localidad de unos 2.000 habitantes tiene la historia recorriendo sus calles y sus edificios. Uno de ellos es la Cartuja de Valldemossa, un palacio donde vivió sus días el rey Sancho I de Mallorca y que, actualmente, es Bien de Interés Cultural.

Por sus estancias pasaron, entre otros, el compositor de música Frederic Chopin, que compuso ahí Preludios Op. 28, y su pareja, George Sand, que escribió “Un invierno en Mallorca” inspirada en los paisajes que la rodeaban.

4.- Torrent de Pareis

Torrent de Pareis

Pero, claro, si estamos en Mallorca, lo suyo es hablar de playa y mar ¿verdad? El Torrent de Pareis es un lugar único que se escapa de la vulgaridad de una playa común. Eso sí, para llegar a disfrutar del agua del mar, primero hay que andar por un increíble cañón de unos 4,5 kilómetros de longitud, con paredes verticales de unos 200 metros de altitud.

Es un lugar bastante frecuentado por turistas, y hay numerosas empresas que ofrecen la posibilidad de recorrerlo con visitas guiadas o, incluso, en épocas en las que corre el agua con un caudal abundante, hacerlo mediante kayak.

5.- Platja d’es Trenc

Platja d'es Trenc

¿Una playa virgen en Mallorca que aún no haya sido engullida por las construcciones? Sí, existe, y es esta, la Platja d’es Trenc, que forma parte de un área protegida de 1.492 hectáreas.

El grado de ocupación de este espacio es alto, pero suele estar frecuentado por lugareños que aprovechan la no explotación de este lugar para disfrutar del Mar Mediterráneo y de la fina arena blanca de la playa.

6.- Caló des Moro

perlas de Mallorca Caló des Moro

A tan solo seis kilómetros del municipio de Santanyí, se encuentra este pequeño pedazo de tierra medio oculto entre la costa mallorquina. Se trata de una pequeña cala, de un tamaño casi familiar, por lo que conviene ir pronto a coger sitio para disfrutarlo.

Además, para llegar hasta ella, necesitarás hacer un poco de senderismo, puesto que el coche lo tendrás que dejar apartado y bajar por un sendero hasta Caló des Moro. Si lo deseas, también te puedes animar con un paseo de una hora que bordea la costa antes de llegar a esta cala. Verás qué maravilla de paisajes.

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