Mezquitas imprescindibles de Estambul

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Lemas, apodos y frases para designar a alguna ciudad hay muchas, pero pocas en el mundo pueden presumir de pertenecer a dos continentes distintos como es el caso de Estambul y aunque no es la única ciudad transcontinental que existe, definitivamente es la más hermosa, vibrante y exótica de todas. Ni totalmente europea ni del todo asiática, Estambul tiene un encanto propio que no lo hallarás en ninguna otra parte, encanto que reside en la belleza de sus mezquitas, edificios que le imprimen una cualidad muy especial que la hacen destino primordial de vacaciones.

Más allá que una simple mezquita, Santa Sofía es en sí misma una razón para visitar Estambul, ya que es su principal símbolo. Construida entre el año 532 y 535 sobre las ruinas de una antigua basílica, pasó a ser uno de los templos principales del Imperio Bizantino, hasta que en 1453 fue convertida a mezquita después de la toma de Constantinopla por el Imperio Otomano. Desde 1935 funciona como museo y es uno de los monumentos más importantes de Estambul.

Como obra arquitectónica es sencillamente apabullante: una planta de 77 por 71 metros, una cúpula de más de 30 metros de diámetro y cuatro minaretes, además de la cantidad de mosaicos, columnas y elementos decorativos en su interior. En el exterior, su mejor momento es verla de noche completamente iluminada.

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Santa Sofia, Estambul

Solamente otra mezquita de Estambul puede competir con la belleza y dimensiones de Santa Sofía. Se trata de la Mezquita Azul, construida entre 1609 y 1616 como la principal de la ciudad. A pesar de que su cúpula tiene un menor diámetro que Santa Sofía, su cúpula tiene una altura de 43 metros y consta de 6 minaretes. Más de 20.000 azulejos decoran el interior de la cúpula.

Otro templo de gran importancia en Estambul (aunque no tan renombrada) es la Mezquita de Fatih, lugar donde se encuentran los restos de Mehmet II el Conquistador, sultán cuya conquista de Constantinopla trajo la fe musulmana a la ciudad.

Otra mezquita de gran belleza, considerada una de las grandes obras del barroco islámico la encontrarás junto al Gran Bazar y lleva por nombre Mezquita Nuruosmaniye. Por otro lado, una de las más vistosas es sin duda Yeni Cami o la Mezquita Nueva, situada en uno de los lugares más emblemáticos de Estambul: el Cuerno de Oro, la puerta entre Oriente y Occidente. Su construcción se inició en 1597 y contiene sesenta y seis cúpulas, una de las cuales llega a una altura de 36 metros.

No podemos dejar por fuera a la Mezquita de Süleymaniye, otro de los grandes templos de Estambul y ejemplo de su poder político al momento de su creación, entre 1550 y 1557. Al igual que Yeni Cami, esta mezquita define el paisaje reinante en el estrecho del Bósforo, ya que también es uno de los monumentos más impactantes en el Cuerno de Oro.

Quizás sea imposible visitar todas estas mezquitas en una escapada a Estambul, pero si viajas a Turquía en esta Semana Santa, no te pierdas estas ofertas para que vayas de visitar al menos dos de estas maravillas arquitectónicas. Recuerda que durante las horas de culto algunas mezquitas cierran sus puertas al turismo. De cualquier forma, conviene llevar ropa adecuada y llevar los hombros y el pelo cubierto en el caso de las mujeres.

 

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