Neuschwanstein, una postal desde tus cuentos

“El castillo del Rey Loco” de Baviera

Montes cubiertos de praderas y bosques frondosos con vistas a un lago. Es el paisaje que se contempla en este espectacular lugar casi la frontera de Alemania y Austria, un enclave de cuento.

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Vistas del Castillo de Newschwastein

Es inevitable no asociar la postal de este magnífico castillo con una misteriosa leyenda. Lo mandó construir en 1866 Ludwig II, rey de Baviera. Sin embargo, su función no era ni estratégica ni defensiva. Tan sólo se edificó como refugio del rey, para alejarse de la vida pública y colmar sus aspiraciones románticas. Nació, pues, del capricho de un hombre a quien la banca internacional había dado varias advertencias de embargar sus propiedades. Luis II de Baviera fue incapacitado de su cargo y poco después lo encontraron ahogado en un lago de Munich.

El castillo se encuentra entre las ciudades Füssen y Schawangau y se asciende hasta él tras un paseo de unos 20 minutos por bosque señalizado. También se puede subir en autobús, pero es recomendable hacerlo a pie. De hecho, para quienes quieran disfrutar del paisaje por encima de todo se recomienda llegar hasta Schawangau, ascender en teleférico hasta la montaña de Tegelberg y comenzar una ruta de unas 3 horas hasta llegar al castillo. De camino hay que cruzar el Marienbrüke, un puente desde el que divisar las mejores vistas del Neuschwanstein.

Es el edificio más fotografiado de Alemania y fue diseñado por un escenógrafo teatral.  Su interior es un continuo homenaje a las obras de Richard Wagner como Tristán e Isolda, pero sus curiosidades no acaban ahí ni mucho menos: fue el lugar en el que se inspiró a Walt Diney para el castillo de “La Bella Durmiente”, y además tuvo el primer teléfono móvil de la historia, con un radio de cobertura de 6 metros.

¿Te sabe a poco? Con la entrada también puede visitar  el castillo de Hohenschwangau, también residencia del que apodaron como “El Rey Loco”, Ludwig II.

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